Ya hace unos cuantos años que las nuevas tecnologías entraron en el aula. Al principio, los centros educativos impartían clases de “tecnología” en las que enseñaban al alumnado a encender un ordenador, buscar información en internet… Hoy en día esto no tendría sentido ya que nuestro alumnado está más que familiarizado con las pantallas. De hecho, cuentan con más de un dispositivo tecnológico en sus hogares. En la actualidad, se está avanzando al uso de las tecnologías en el aula no solo como una herramienta de búsqueda de información y comunicación de la misma (TIC) sino que avanzamos hacia uso de las tecnologías como una herramienta para el empoderamiento y la participación (TEP) pero… ¿Realmente están los centros educativos preparados para esto? o mejor dicho, ¿tienen los docentes suficiente formación para llevarlo al aula? En muchas ocasiones la respuesta es no. Los centros cada vez están mejor dotados de herramientas digitales (pizarras interactivas, tablets, Chromebook…) y muchas veces no se les saca suficiente provecho sino que nos quedamos en actividades muy superficiales y de poco impacto educativo a pesar de conocer que su uso ofrece sorpresa, novedad, innovación, y visión de forma que con el uso correcto de los recursos digitales podemos encontrar nuevos caminos para que nuestro alumnado aprenda de forma más efectiva y rápida (Calvo, s.f.) y por lo tanto, daremos una mejor respuesta educativa a las necesidades educativas de todos y todas. No obstante, algo que debemos tener claro todos los docentes es que la tecnología es la que se tiene que adaptar a las necesidades del aula y no al revés por lo que el profesorado ha de tener suficiente competencia digital para que no sean los dispositivos digitales los que dominen su proceso de enseñanza.
Reflexión TIC
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario